Hacía tiempo que no participaba en un evento tan interesante y por eso me he animado a escribir este post, con el objetivo de compartiros mi visión del evento y algunos links que completan y enriquecen la visión del mismo.

Unesco-IA-Education
IA-Unesco

Como en el título se anuncia, del 4 al 8 de marzo se celebró en París la semana de aprendizaje móvil dedicada a la Inteligencia artificial y con hastag #MLW2019. Se reúnen más de 600 personas de todo el mundo. Tal y como nos imaginamos la potencia mundial de China, junto con EEUU, va a la cabeza de los avances en Inteligencia Artificial pero no es esto en lo que me quiero centrar, si no en la conexión que esta visión de la tecnología tiene con nuestras vidas y con el sector educativo y de aprendizaje.

Es un mecanismo muy humano y quizá de auto-protección girar la cabeza o incluso esconderla cual avestruz ante situaciones o realidades complejas. Escuchamos inteligencia artificial y pensamos en robots, futuro lejano y no a nuestro alcance. Me acuerdo de @aomatos y de su avestruz, algunas con la cabeza más enterrada o más estiradas, seguimos como que no va la cosa con nos.

Avestruz

La mayor y más importante conclusión que traigo de esta interesantísima semana (puedes ver el programa aquí y tomar conciencia de la magnitud del evento) es la necesidad de reflexionar sobre nuestro papel ante ella. La aparición de profesionales de la ética o la filosofía con un peso importante en esta nueva ciencia. Porque si la IA es una inteligencia que hemos o estamos programando, ¿en base a qué y quiénes la van a configurar? Aquí es donde en ese magnífico y enorme salón de actos de la UNESCO, con las personas que hacían traducción simultánea a tantas ideas, y una sala llena de razas y culturas, se escucha a ponentes mujeres africanas que reivindican que las personas que han quedado excluidas para la generación de esta inteligencia no es que no tuvieran algo que decir si no que no fueron escuchadas.

Esta para mí es la segunda clave, en este marco UNESCO, para la construcción de una IA al servicio de la humanidad.

Es ya sabido por todos/as que el dato, la información, y esa técnica de su análisis (big data),  son denominados el petróleo del siglo XXI . Las generaciones más jóvenes son muy conscientes de ello. ¡Tengo la suerte de poder contrastarlo en la universidad! Personas que empiezan a ser más celosas de con quién comparten, qué e incluso deciden retirarse de las redes sociales, por la dependencia que les genera y por la intuición, en muchos casos, de que deben protegerse. Saben que tienen algo valioso y no hay confianza de a quién se lo entregan. Entiendo que estos son algunos de los motivos que llevan a la UNESCO a organizar una semana temática entorno a esta materia.

Para mí uno de los platos fuertes de esta semana fue la presentación del Paper que la UNESCO ha redactado en colaboración con la Fundación Profuturo, quien junto a ITU y Skillogs co-organiza este evento. El título del artículo es «Oportunidades y retos de la IA para el desarrollo sostenible», y me resulta especialmente interesante, ya que desde airea-elearning siempre hemos encontrado en la tecnología un aliado para la transformación social y un reto emplearla respondiendo a criterios de universalidad, equidad y economía desde esta perspectiva ética y solidaria.

Paper

En este informe dividido en tres apartados se definen las bases de la IA para el desarrollo de un mejor resultado de aprendizaje de la comunidad estudiantil mundial. Desde una personalización y una equidad podremos avanzar en este camino. Para poder marcar una ruta nos basaremos en las analíticas de datos obtenidas, pero ¿quién las recoge y custodia para su explotación? He ahí la cuestión.

En este apartado también se habla de la evolución de las plataformas de aprendizaje, convirtiéndose en más interactivas, creando un efectivo apoyo en la toma de decisiones, que nos permita establecer tendencias en aspectos clave, como por ejemplo, el abandono escolar. El paper resulta realmente interesante porque habla de estudios y experiencias concretas a lo largo y ancho del globo terráqueo.

Retos IA

En el segundo bloque se repara en la necesidad de capacitar a la infancia y juventud en competencias digitales para que sean capaces de interactuar con esta IA. Creo que en esta frase queda diluida la clave del asunto, la competencia digital, que debe ser crítica y universal, y la capacitación deben pasar por la toma de conciencia de que esta es una nueva forma de participación ciudadana en pro de las soñadas smartcities.

Francesc Pedró presenta el paper

En el tercer y último capítulo antes de las conclusiones, este informe relata los 6 retos para la IA:

1.- Generar una política pública de IA para un desarrollo sostenible. Estas políticas aún se encuentran en un estadío infantil pero deben evolucionar en los próximos años, el sector privado avanza rápidamente y es necesario tomar las riendas.

2.- Asegurar la inclusión y equidad de la IA en educación. Es esencial declarar internet como un derecho humano y crear alianzas internacionales para asegurar el acceso a esta red a toda la población mundial.

IA unesco

3.- Preparar al profesorado para la educación basada en AI y la AI para la educación. Quizá sea éste el mayor reto. La AI solo tendrá sentido en la medida en la que responda a las necesidades, ritmos e inquietudes de la comunidad docente y los líderes de la educación que les representa. Parece obvio que automatizar algunos procesos administrativos puede redundar en un mayor bienestar del docente porque le permitirá dedicar más tiempo a la actividad pedagógica. La evidencia es que solo si el proceso de creación e interacción IA-función docente es de ida y vuelta y participativo, tendrá sentido y aportará un valor añadido. El reto es, por tanto, crear un debate micro-macro que nos permita comprender la educación. Ahí es nada 😉

4.- Desarrollar sistemas de datos de calidad inclusivos. Hay mucho camino por recorrer, pero hoy por hoy las learning analytics de las plataformas de aprendizaje, nos aportan datos significativos que permiten al docente interactuar en tiempo real. El esfuerzo pro el desarrollo debe realizarse especialmente en países en vías de desarrollo.

5.- Hacer de la investigación en IA algo significativo. Este apartado se centra en la necesidad de adaptar esta IA a los entornos de origen, evaluar más allá del aula y centrarnos en las cuestiones clave: cómo aprender más, cómo aprender mejor, cómo aprender aspectos diferentes/diferenciales.

6.- Ética y transparencia en la recolección, uso y difusión de datos. Aquí vuelvo al inicio de este post, la toma de conciencia de la magnitud de esta realidad.

IA-paper-conclusions

Agradecer a tantas personas que se esfuerzan y reman en esta dirección pro derechos humanos. Destacar la ilusión que me hizo ver a antiguos y nuevos colegas de #moodle y #wikipedia como ejemplos de plataformas colaborativas, sociales y libres.

Moodle – IA
Wikimedia-wikipedia

Solo me queda cuestionarme la velocidad. Creo que es necesario debatir, reposar y generar criterios. Ya hablaba en este blog de la slowstartup hace tiempo y este año le escucho a Jordi Adell sobre la slowtech. Lo que vamos viendo del informe Horizon 2019 no trae grandes novedades. Pero la tecnología vuela, ¿quién crea y cuándo, en base a qué datos se genera este código? ¡Más agentes, por favor!

Espero que este post te haya resultado interesante, he leído la crónica del maestro Fernando Trujillo y confío en que esta visión pueda complemetarlo.

En twitter puedes ver más con el hastag #MLW2019. He subido aquí un breve vídeo charlando con Pepper. Y dejo aquí algunas fotos que ilustran lo afortunadas que somos por poder acceder a estos entornos de aprendizaje.