Muchos profesionales con estudios universitarios reconocen que hoy en día, y quizá desde prácticamente el comienzo de su carrera profesional, han tenido que buscarse la vida para desempeñar de forma satisfactoria su trabajo. Donde hay relaciones. En muchas ocasiones con más de 25. En el ámbito de la educación “no parecía tan grave”, en la universidad aprendías por ejemplo didáctica de las matemáticas y en el centro escolar la “impartías”. Es verdad que no te preparaban para manejar una reunión con compañeros/as o escasamente con las familias, pero como la escuela era el lugar donde aprender materias, parecía que no chirriaba tanto. Hablo en pasado. Creo que nunca fue verdad y ahora siento que nos hemos dado cuenta.

Evidentemente no digo nada nuevo cuando aseguro que el acceso a la información ha hecho que el perfil docente deba repensarse y esté en el punto de mira de media sociedad.

Prácticamente a diario encontramos artículos en prensa con estudios y tendencias que ponen en tela de juicio lo que estos profesionales hacen o hacia donde deben ir. A mí cada día me generan más respeto, la verdad. Porque creo que no nos preparan para ponernos delante de 25 personas y menos si se trata de niños y niñas, seres sensibles y volubles. Porque seas quien seas y hagas lo que hagas si trabajas en un centro escolar estarás delante de 25 muchas horas a la semana, con sus días buenos y su días malos.

Y se habla de innovación, de reinventarse, de lo que nos ayuda la tecnología… evidentemente conectar personas es terriblemente poderoso pero no debemos olvidar que las redes o la tecnología lo que traen es eso, la posibilidad de conectar personas. Con sus días arriba y sus días abajo, sus inquietudes, pasiones y dificultades. Con sus recursos. Es ahí donde debemos impactar. Porque se nos llena la boca con la importancia de la formación continua, el reciclaje profesional, la educación permanente. Pero, para qué? porque los diagnósticos de formación dicen que debemos aprender a usar tal tecnología o metodología pero luego se oferta y las plazas no se cubren, no resulta lo suficientemente atractivo a pesar de ser gratuito. Yo creo que la formación del profesorado debe impactar en el bienestar. En sentirte más a gusto con lo que haces. En saber que estás en el camino, dentro de un sistema a veces rígido, a veces estrecho, a veces masificado, pero con muchos medios si nos comparamos con la niña de la imagen. Sin embargo también veo en esta imagen a las profesoras y profesores de centros escolares. Haciendo equilibrios para “recoger a sus niños/as”, motivarles, escucharles, enseñarles, llevarles de excursión y atender toooodo lo de alrededor. Con 25 cada uno de su madre y de su padre. Con sus situaciones de vida. Es desde este punto desde donde aportamos desde aireaelearning en la formación de profesorado. En el acompañamiento para, desde el encuentro de iguales en una plataforma digital calidad y cuidada, construir nuestro propio discurso entorno al duelo, las emociones, la resiliencia y la diversidad en las aulas. Sentirnos más capaces, más seguros, más a gusto con lo que hacemos. Por eso nuestros cursos son conectivistas, porque debemos construir nuestro pensamiento desde el contraste con otras personas. Por eso cuidamos las relaciones, porque sabemos que ahí está una de las teclas para seguir aprendiendo.

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El 25 de abril comenzamos una nueva edición de estos dos programas formativos junto con IDD, si quieres puedes solicitar más información a través de estos enlaces:

La imagen de portada es de https://www.flickr.com/photos/ladarielita/  y la idea e imagen de la prótesis de conocimiento del amigo Manel Muntada